Para adelgazar, ¿ejercicio aeróbico o anaeróbico?

Para adelgazar, ¿ejercicio aeróbico o anaeróbico?

Uno de los objetivos más se repite a la hora de empezar a entrenar es el de adelgazar, lo cual nos lleva a la siguiente pregunta, ¿qué es mejor, perder grasa mediante ejercicio aeróbico o anaeróbico?

diferencias entre ejercicio aeróbico y anaeróbico

En realidad, no hay ninguna actividad puramente aeróbica o anaeróbica, ya que ante cualquier ejercicio todas las vías energéticas intervienen, lo que cambia es el grado en que lo hacen.

Con ejercicio aeróbico nos referimos a las actividades de baja y media intensidad y de larga duración donde el oxígeno es necesario para proporcionar energía. Es decir, lo que todo el mundo conoce como “cardio”. Los principales beneficios que nos ofrece son el aumento de la captación máxima de oxígeno, resistencia de los músculos respiratorios o el aumento de la densidad ósea.

El ejercicio anaeróbico, en cambio, abarca aquellas actividades de alta intensidad y corta duración. Los beneficios que aporta este tipo de entrenamiento incluyen el aumento de la fuerza muscular, el aumento de la masa muscular y el fortalecimiento del tejido conectivo.

entonces, ¿aeróbico o anaeróbico para adelgazar?

El ejercicio aeróbico ha demostrado ser el más eficaz para reducir el porcentaje de grasa corporal, pero te hará perder grasa, pero a costa de perder más masa muscular en el proceso. Tu peso bajará con más rapidez, pero la composición de tu cuerpo no estará del todo equilibrada.

En cambio, tratar de perder grasa exclusivamente mediante ejercicio anaeróbico es perfectamente posible y eficiente ya que lo realmente importante es seguir una buena dieta que reduzca la ingesta de calorías.

El anaeróbico, que también quema calorías nos permitirá mantener nuestra masa muscular o ganarla llegado el momento, por lo que nuestra composición final será mejor y nuestra salud general también. Tal vez te cueste notar la perdida de grasa en la báscula, pero sin lugar a duda verás los efectos del entrenamiento en el espejo.

Además, aunque la diferencia no es significativa, una persona con más masa muscular gastará más calorías en reposo ya que el músculo es un tejido metabólicamente activo. El tener un metabolismo basal más elevado supondrá que nos podremos permitir el lujo de comer más, aunque estemos en déficit calórico.

Una vez vistas las diferencias, ¿a qué estas esperando para entrar en el siguiente entrenamiento de PEAK?



Top